domingo, 19 de diciembre de 2010

LA ESTAFA DE LOS DERECHOS HUMANOS

por Agustín Laje Arrigoni

Especial para el diario La Nueva Provincia - 18/12/2010

Si tomáramos por válido el relato oficial de los años 70 que han pergeñado y promovido diversos sectores interesados en deformar el pasado reciente, entonces, Fernando Haymal sería un nombre que no tendría lugar en la cacareada "memoria". En efecto, se trata de un caso tan relevante como controversial, capaz de hacer tambalear la historieta setentista y, al mismo tiempo, poner en descubierto la estafa que se ha hecho con los derechos humanos (DD. HH.) en la Argentina.


Fernando Haymal (nombre de guerra "Valdés") pertenecía a la organización terrorista Montoneros. Murió brutalmente asesinado por sus propios compañeros (aplicación de torturas mediante), a principios de septiembre de 1975, en la ciudad de Córdoba. Su muerte fue decidida algunas semanas antes por un "tribunal revolucionario" montonero que llevó adelante una parodia de juicio en su ausencia y determinó que debía "ser pasado por las armas en el lugar y momento en que se lo encuentre" (1).


Sus camaradas sospechaban, en concreto, que una reciente caída de Haymal en manos de las fuerzas legales había provocado el allanamiento de un local con depósito de armas, lo que luego condujo a la ubicación y detención del jerarca terrorista Marcos Osatinsky, miembro de la conducción nacional de la banda en cuestión. En otras palabras, el "enjuiciado" y "condenado" había presuntamente "cantado" lo que no debía.


A diferencia de lo que sostienen los embusteros setentistas, siempre preocupados por ocultar el desaforado militarismo connatural a las organizaciones armadas de los 70 (y así negar el status de guerra interna de lo vivido por entonces), el belicismo, verticalismo y militarismo de Montoneros explica en gran parte el sangriento final de Fernando Haymal. Una de las principales aspiraciones de la organización, en efecto, consistía en, progresivamente, ir regularizando su "ejército irregular" (el "Ejército Montonero"); esto es, ir emulando las características propias de los ejércitos profesionales para desarrollar una guerra "de aparato a aparato" contra las Fuerzas Armadas de nuestro país, con el fin último de tomar el poder.


A tales efectos, se designaron grados militares (aspirante, oficial segundo, oficial primero, oficial superior), se diseñó un uniforme (pantalón azul marino y camisa celeste, sólo usado en reuniones y algunos ataques como el ejecutado contra el Regimiento de Monte 29 de Formosa) y se redactó un "Código de Justicia Revolucionaria", donde se establecían las penas (incluida, en todos los casos, la de muerte) para infracciones internas, como la delación, traición y deserción, entre otras.


Estas normativas dispusieron que Fernando Haymal fuera "pasado por las armas", como muchos otros guerrilleros, tanto de Montoneros como del ERP, masacrados también por sus propios compañeros.


Pero el caso Haymal tiene varias particularidades que lo hacen especialmente peligroso para quienes utilizan la historia (devenida en historieta) de los 70 con fines políticos y/o rentísticos. Primeramente, su nombre fue incluido en los nuevos listados del Nunca Más , retocados en el año 2006 por la secretaría de Derechos Humanos que maneja Eduardo Luis Duhalde (comprometido con Montoneros en los años 70 y con el Movimiento Todos por la Patria del terrorista Gorriarán Merlo, en los 80).


Según el "actualizado" listado, Fernando Haymal habría sido, entonces, víctima de las Fuerzas Armadas. ¿Cómo comprobar que esto no fue así? Pues los propios terroristas montoneros confesaron la verdad, a modo de hazaña, en su revista "Evita Montonera" , en octubre de 1975: "Fue ejecutado en Córdoba el delator Fernando Haymal (Valdés), en cumplimiento de la sentencia dictada el 26 de agosto por el Tribunal Revolucionario" (2).


Por otro lado, al año de haberse cometido la torpeza de incluir a Haymal en el Nunca Más , el montonero fusilado por sus camaradas fue conmemorado por el kirchnerismo con una placa de homenaje en el "Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado" sito en la costanera porteña, frente al Río de la Plata, tal y como lo anticipó oportunamente en este mismo diario quien suscribe este artículo.


Lo repetimos: Fernando Haymal fue víctima no de las Fuerzas Armadas, sino del propio terror que utilizaba como método de lucha revolucionaria la organización en la que él participaba. ¿Cómo seguir comprobándolo? Pues el diario cordobés "La Voz del Interior" cubrió la noticia de su muerte informando que: "Alrededor de las 18.30, se detuvo (...) un automóvil Peugeot color blanco, ocupado por varios sujetos. Los desconocidos llevaban secuestrado a un hombre joven a quien, tras detener la marcha del coche, lo hirieron de dos balazos en el tórax. Luego, los criminales abrieron una de las puertas y procedieron a arrastrar al herido con el automóvil en marcha, reteniéndolo por las extremidades inferiores (...) Entre sus ropas, se encontró un documento de identidad a nombre de Fernando Haymal" (3).


Las irregularidades no terminan aquí; más grave aun, además de figurar en engañosos monumentos y oprobiosos listados oficiales, el nombre de Haymal también engrosa el registro de fallecidos de la ley 24.411 (Redefa), con lo cual todo indicaría que su familia percibió la abultada indemnización estatal prevista por esa normativa para "toda persona que hubiese fallecido como consecuencia del accionar de las Fuerzas Armadas (o) de seguridad (...) con anterioridad al 10 de diciembre de 1983".


En marzo de este año, el dinero que se otorgaba a los familiares de los guerrilleros caídos en la guerra a causa del accionar antiterrorista de las FF. AA. asciende a $ 620.919. El problema es que Fernando Haymal, insistimos a riesgo caer en la redundancia, no fue abatido por las fuerzas legales, sino ejecutado a sangre fría por sus propios compañeros. ¿Alguna otra prueba de ello? Pues su caso fue, inclusive, tratado en el juicio a las juntas militares en el marco de la causa 13, mencionándose la "condena y ejecución de una persona identificada como Fernando Haymal, a quien --sus compañeros-- consideraban traidor y delator" (4).


Las pruebas resultan contundentes: no sólo los propios terroristas reconocieron el hecho, sino que la prensa, a la sazón, lo cubrió, y la justicia, más tarde, lo trató. Cabría, luego, interrogarse: La secretaría de Derechos Humanos, los organizadores del "Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado" y quienes administran las bonificaciones de la ley 24.411, ¿no conocían los documentos que aquí exponemos? ¿O acaso prefirieron deliberadamente negar la verdad?


Comoquiera que sea, lo relevante es que el caso Haymal viene a poner de manifiesto una realidad cada vez más tangible para los argentinos: los derechos humanos, en nuestro país, no sólo son una poderosa arma política para oportunistas en campaña o demagogos sin escrúpulos, sino, también, una jugosa alternativa para aquellos que no encuentran nada de malo en lucrar con la muerte y el dolor que la guerra interna de los años 70 dejó como secuela aún presente en nuestra sociedad.








(1) Comunicado de Montoneros a oficiales y aspirantes titulado "Juicio revolucionario a Fernando Haymal". Copia en poder del autor.


(2) Revista "Evita Montonera", Nº 8, Pág. 21, octubre de 1975. Copia en poder del autor.


(3) Diario "La Voz del Interior", Córdoba, 3 de septiembre de 1975. Copia en poder del autor.


(4) Causa 13/84. Capítulo III (Cuestiones de hecho Nº 7, 9, 10, 11, 13, 19 y 25).






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sábado, 18 de diciembre de 2010

DESALOJO EN VILLA SOLDATI

“Detrás de la ocupación del Parque hay punteros del Gobierno nacional”


14/12/10

Margarita Barrientos, desde hace 14 años asiste a vecinos del Indoamericano y dice que pocos de los ocupantes son pobres.
Por Luciana Geuna


“No hay casi nadie en la calle”, dice Margarita Barrientos sentada en una silla del comedor Los Piletones, en Villa Soldati.“Están todos adentro del Parque Indoamericano. Acá, a esta hora, normalmente hay gente como en la calle Florida”. Esta mujer que construyó un centro de ayuda social sobre un barrio abandonado por el Estado, le aseguró a Clarín que “detrás de la ocupación del Parque hay punteros políticos que responden al Gobierno nacional”. Barrientos sostiene que hasta hay camionetas con la inscripción “Cristina 2011” llevando gente al Indoamericano, que tiene uno de sus bordes a metros del comedor.


“Hoy no ha venido nadie a desayunar porque todos están ahí adentro”, comienza diciendo.


¿Nadie?


Nadie. Están todos en el Parque y el 80% de la gente que fue es propietaria en Los Piletones y no necesita vivienda.


¿Cómo es eso?


Ellos van por los punteros políticos que le prometen cosas: dinero, un subsidio y eso ya lo vienen haciendo desde hace tres años. El año pasado para esta época pasó lo mismo acá adentro. Casualmente, se incendió la manzana 10 y 53 familias quedaron sin casa y recibieron subsidios.


¿De qué punteros habla?


Los punteros políticos de Nación. Acá no hay otros punteros.


¿No hay de la Ciudad?


No, acá hay una puntera que se dice representante de Los Piletones, Monica Rueja. No representa a nadie y tiene diez causas judiciales. Ella está ahora en el parque aunque tiene una hermosa casa adentro de la villa.


Pero lo que se ve son familias con muchas necesidades…


Esa gente no es pobre, la mayoría de los que están ahí tienen propiedades. Si no es así, ¿de donde salió toda esta gente? ¿Por qué no hacían reclamos antes? ¿Cómo es? ¿Son cinco mil personas que hasta el martes tenían donde vivir y después no tenían nada?


Entonces, ¿qué sugiere usted?


Esto no debería haber pasado. Cuando había 200 personas debería haber intervenido el Gobierno nacional y no lo hizo. Ahora hay cinco mil. ¿Qué van a hacer los gobiernos con esa gente?


¿Para usted cómo se soluciona?


Que la gente recapacite y vuelva a la casa. Esa es la solución. Pero si el Gobierno cada año en esta época desembolsa cantidades de dinero, todos los años van a seguir haciendo lo mismo.


¿Qué la llevó a hacer ahora esta denuncia?


Al principio dudaba de hablar pero esta es mi casa, vivo aquí y me da mucha bronca que usen a la gente que necesita. Porque estoy segura que la gente que necesita no va a recibir nada. Y a un propietario sí le van a dar. Hoy una señora paraguaya me decía “yo alquilo y me levanto a las seis para ir a trabajar, pero no iría al Parque porque tengo dignidad”.


¿No le dan miedo las represalias por lo que cuenta?


Nadie tiene derecho a reclamarme nada. Hasta hace media hora una camioneta entraba con un montón de gente, los descargaba adentro del Parque y salía. La camioneta decía “vamos Cristina para el 2011”. Gendarmería no dejaba pasar a las maestras ni a los médicos pero a ellos sí. No dejaron pasar los camiones que me traían mercadería tampoco.


¿A usted no le llegó la comida?


Hoy no hicimos el almuerzo porque no dejaban pasar a los donantes. Ahora parece que lo solucionan.


¿Cuál sería el objetivo de llevar más gente a la toma del Parque?


No sé. Había gente que golpeaban la puerta casa por casa para llevar gente. Una chica que trabaja con nosotros, Estelita, dijo que le ofertaron 700 pesos para que vaya con los hermanos, la madre, todos. Ella se negó, mire que ella podía haber aceptado porque tiene su mamá enferma y tiene mucha necesidad. Pero ella dijo no.


¿La llamó alguien del Gobierno por lo que dijo?






Hoy me llamaron del Ministerio de Desarrollo Social enojadísimos para pedirme que me rectifique diciendo que el Gobierno nacional me daba un subsidio. El Gobierno tiene la obligación de ayudarme. Yo rindo todos los meses moneda por moneda.






Perfil


Edad: 49 años


Estado civil: casada, diez hijos.


Dedicación: dirige el comedor de Los Piletones desde 1996.


Margarita Barrientos llegó a a Buenos Aires a los once años desde Santiago del Estero expulsada por la pobreza y el abandono de su padre. En Los Piletones conoció a Isidro, el hombre de su vida con quien tuvo diez hijos y un proyecto inmenso: la creación de un comedor comunitario en el barrio que, con su esfuerzo, se convirtió en una fundación que da desayuno, almuerzo y cena a 1100 personas. Además, abrieron guardería, centro de salud, biblioteca y hogar de día para personas de la tercera edad.

lunes, 13 de diciembre de 2010

INSEGURIDAD: … SIDA, PLATON Y DESPUÉS…

Por Picho

Bs. As. 01 de Julio de 2009



El SIDA no es solo letal (por ahora), es también una de las mas sofisticadas y fascinantes enfermedades con las cuales se ha enfrentado el hombre. Esta infección tiene la “mortal virtud” biológica de no producir una enfermedad especifica,... corrompe o sencillamente destruye las defensas orgánicas de un cuerpo.


Los procesos químicos empleados para que ello ocurra son, tal como antes dije, sofisticados y fascinantes. Son precisamente estos procesos y sus consecuencias las que hacen que muchas veces uno esté tentado de aplicar un idéntico razonamiento al funcionamiento macroscópico, es decir al funcionamiento social. Sin duda no es lo mismo tratar con células que con seres humanos, sin embargo en auxilio de esta “tentación” se puede señalar que las teorías más importantes que explican muy acertadamente el funcionamiento y creación del universo, como así también la naturaleza de las estrellas, fueron dilucidadas a partir del estudio de las micropartículas.


Retornando entonces a nuestra cuestión y tratando de analizar algunas cosas de la manera mas objetiva posible, hagamos la siguiente pregunta... ¿por que se mantiene vivo un organismo, una persona? ... Obviamente los factores son múltiples, pero como lo ha demostrado el retrovirus del SIDA de nada sirve una buena alimentación, de nada sirven nuestras creencias religiosas, ni nuestra moral ni nuestra inmoralidad, ni nuestra decencia o indecencia, ni nuestra inteligencia o imbecilidad... Si nuestro cuerpo no tiene los mecanismos de defensa intactos, no existe la mínima posibilidad de proyectos, de sueños, de... vida. Nuestra existencia expira de la “mano” de cualquier virus o microbio de los llamados oportunistas que de encontrar un organismo sano con las defensas intactas, no tendrían chance alguna de dañar. Un ser capaz de entender la naturaleza del cosmos, de discutir sobre la existencia o no de Dios, de crear música sublime,... muere penosamente porque no puede luchar con un simple microbio.


De manera parecida funcionan los grandes conglomerados sociales, sean estos insectos, animales superiores o seres humanos,… estos también se dan sus mecanismos de defensa a fin de preservar a sus “células” para que en conjunto sean una sociedad productiva. Cuando esto no ocurre, la sociedad se corrompe. Esto es lo que está ocurriendo actualmente y en forma creciente en nuestra sociedad. La inseguridad ha ganado las calles y el miedo se ha instalado en nuestras conciencias a nivel cotidiano donde el regreso a nuestra propia casa, nos convierte en protagonistas y potenciales víctimas involuntarios de una película de suspenso.


Sin embargo esta realidad colectiva de sentirse inseguros, no logra transformase en argumentos teóricos lo suficientemente sólidos como para oponerse a quienes desmienten la evidencia… tal como trataba de explicar en una nota anterior, donde tomando como ejemplo el drama de Galileo afirmaba justamente esto… que el punto clave, o el factor clave de este drama, es la negación de las evidencias por parte de ideólogos y/o ideologistas que transforman, (relativisticos discursos mediante), crueles realidades materiales en falacias y sofismas. Falacias y sofismas utilizados por las cabezas mas necias de los cortesanos gubernamentales y/o judiciales para tratar de defender y/o “explicar” situaciones que el mas elemental sentido común rechaza.


Un claro ejemplo de esto lo tenemos en la actualidad, en la persona del ministro de “seguridad” Fernandez, un miembro importante de este exclusivo club de negadores de evidencia y un consumado charlatán y sofista de opereta (o perfecto caradura… como le plazca), que en la semana que va del 9 al 13 de Marzo (no recuerdo el día exacto), al ser reporteado por Longobardi, apeló a un supuesto estudio de la Universidad de Belgrano (al que catalogó de “científico”), que “demostraba” que la inseguridad no ha variado sensiblemente en los últimos 15 años y que en realidad lo que se percibe es la sensación que de ella se tiene producto del periodismo que multiplica la misma información una y otra vez y que según este estudio “científico”, es la causa de tal sensación. Cualquier similitud con las “científicas” estadísticas del INDEC no es mera casualidad. Como tampoco es mera casualidad las concepciones abstractas de un par de miembros de la corte enrolados en lo que parecería ser el “criterio” (por llamarlo de alguna manera), abolicionista en lo penal criminalístico.


Pero este tema viene ya de algo mas de una década atrás cuando la legislatura porteña comandada en aquel entonces por Ibarra, procedieron a la derogación de los edictos policiales reemplazándolos por el famoso “Código de Convivencia Urbana”. Si nos atenemos por el nombre, “Código de Convivencia Urbana”, nos daría la sensación de haber estado ante un evento poco menos que revolucionario y en concordancia con lo que la gente hubiera esperado en materia de convivencia y seguridad,... sin embargo y como no podía haber sido de otra manera, no fue así y los resultados, crueles y dramáticos están a la vista.


Comentaba en aquella oportunidad a mis amigos, que resultaría muy difícil (y cansador), tratar de explicar el porqué aquel código como así también su concepción, haría de mi vida cotidiana, la de mis seres queridos, las de mis propios amigos y la de la enorme mayoría de la gente, un valor devaluado. ¿Y por que es difícil? ... porque estuvo concebido por personajes que no entendían, y que siguen sin entender absolutamente nada de lo que tratan. Que se presentan ante la sociedad con aire doctoral para tratar de explicar lo que toda la gente entiende perfectamente pero claro… al revés de las doctorales explicaciones que mezclan asuntos muy serios en la creencia que se puede hacer política vana e ideologismo vacuo de temas que requieren otro tipo de análisis y resultando muy intrincado además tratar de penetrar en los laberintos de estas mentes de naturaleza puramente discursivas.


Lamentablemente las manifestaciones callejeras, protestas y cabildos abiertos que protagonizaron en aquel entonces los vecinos para exigir de pleno derecho a tener una buena calidad de vida quedaron en la nada y en muchos casos los vecinos fueron tratados de intolerantes por los mismos ediles y Jueces que solo nos tienen reservados torpes discursos abstractos sobre la democracia, la libertad y la tolerancia.


En aquella oportunidad el Dr. Zaffaroni, era un integrante de lujo de aquel desaconsejado “consejo” y quizás el principal responsable ideológico de su tenor. El día 10-03-98 fue reporteado por el desaparecido Guinzburg quien al pedirle opinión sobre el novísimo código, desgranó una sarta de concepciones típicas de un diletante y dichas, claro está, en su clásico tono de suficiencia académica.


Una de aquellas concepciones, si bien simple, merece comentarse debido a que traza un patrón en la metodología del razonar de estas personas: …, a partir de la puesta en marcha del “novísimo” y “modernísimo” código de convivencia a los borrachos ya no se los podrá detener en la vía pública “siempre y cuando no “molesten”. Para justificar esta cuestión el Dr. Zaffaroni expuso el siguiente ecléctico razonamiento con la gravedad propia de quien ha descubierto algo trascendente: … “los borrachos son enfermos y la comisaría no es lugar para los enfermos”... bien, bien… sin duda algo de razón tiene, pero en esta “profunda” e “inteligente” observación, (que denota que de prevención no saben nada), se le olvidó mencionar que la calle tampoco es lugar apropiado para un borracho… además de hacerse el distraído y no especificar que entiende por no molestar.


Pero el Dr. Zaffaroni, que aún actualmente sigue relativizando el tema de la inseguridad opinando que “el temor de la gente es infundado” (tal las declaraciones al diario Chaqueño Norte), no estaba solo en sus elucubraciones ideológicas. La Sra. Jueza María Cristina Caminia del Tribunal Oral Nº 18 no se quedaba atrás en sus concepciones metafísicas: decía en aquella oportunidad la Sra. Jueza...


“la sanción del nuevo código no solo responde a modernas formas de convivencia (¿¿...??) sinó que además deberíamos festejar que fue elaborado por personas a quienes votamos.”... y agrega: “No puedo creer que la gente pida que se sancione al merodeador o al sospechoso. Yo creí que eso se había solucionado con la democracia, pero ahora me doy cuenta que no”.


Veamos un ejemplo mas reciente de barbarismo mental. El Programa Latinoamericano de Educación a distancia (PLED) convocó hace muy poco a cuatro “especialistas” para debatir la problemática de la inseguridad en el medio del fragor que provocó la declaración de S. Giménez después que le mataran a un amigo. Uno de esos “especialistas”, el Sr. Mariano Ciafardini, abogado, profesor de Criminología en la UBA y asesor en cuestiones de seguridad del Partido Solidario (¿¿…??) opinó, o mejor dicho decreta de manera grosera y ofensiva desde su particular Olimpo ideológico, lo siguiente:


“La criminalidad no es un fenómeno natural inherente al ser humano de todos los tiempos, es un fenómeno histórico, con fecha de nacimiento. Es algo que surgió históricamente en un momento determinado, con la modernidad y como algo inherente al capitalismo”… o mas adelante… “…el capitalismo es intrínsicamente criminal…” y casi terminando pregona drásticamente una joyita como la siguiente… “una reacción violenta por parte de un chico que se considera excluido, es casi un signo de salud mental”.


¡Y este Sr. es profesor Universitario! … ¡este Sr. educa a las nuevas generaciones!.


Espero no verlo nunca al benemérito profesor en el drama de tener que llorar el asesinato de un hijo o de cualquier ser querido. Aunque probablemente la fantasmagoría ideológica de estos personajes le harían acariciar con ternura la cabecita de cualquier asesino para calmarlo y explicarle que en realidad el es una víctima social y por lo tanto no es responsable de nada. En fraternal hermandad le explicará adusta y académicamente, que el verdadero responsable de su “saludable acción asesina”, es el mismísimo Adam Smith, el neo liberalismo, Bush, el pato Donald y el imperio Norteamericano.


Y claro… deducir luego de semejante premisa, que a una victima no se la puede condenar, se cae de maduro, tal como reza el dicho popular. Pero esta verdad de Perogrullo, que es utilizada por estos patéticos personajes para sacar patente de profundos y sensibles, no logra explicar entonces en que categoría cae el que recibe la gracia de la “mentalmente saludable víctima social”. Seguramente de seguir con el razonamiento deductivo empleado, tampoco sería muy difícil “demostrar” o categorizar al que recibe tal ataque como un estúpido social, insano mental por pedir seguridad y responsable indirecto de convertir al “mentalmente saludable chico excluido” que lo atacó en la “victima social” de la que antes hablábamos.


Varios conceptos llaman la atención en estos discursos diletantes y peligrosos, pero uno de estos conceptos sumamente irritante para una mediana inteligencia, es el abuso que se hace de las palabras democracia, tolerancia o peor aún de la palabra “ciencia” o “científico”. Estos Sres. está tan lejos del la ciencia, de su cosmovisión y de su espíritu, como lo están Horangel, Ludovica Squirru o la Escuela espiritista Basilio que afirmando que se puede hablar con los muertos, se autodefine como científica.


Sin duda que estos temas deben tratarse con profundidad y ciencia, ya que de lo contrario el precio a pagar es muy oneroso. Corregir errores después de desquiciar una sociedad, no se logra fácilmente. El hacerlo, (y es necesario hacerlo) provoca traumas muy profundos y generalmente no se logra sin el rostro legal y violento de la represión,... ya no se trata de aquella empleada para prevenir.


Un simple ejemplo: ... el permitir por largo tiempo y en forma indiscriminada la venta ambulante o las ocupaciones ilegales, genera situaciones de hecho muy riesgosas e intrincadas, donde se va creando toda una madeja de intereses combinados que luego no se puede deshacer fácilmente y menos aún sin provocar, tal como antes dije, situaciones dramáticas, ... situaciones estas que luego serán aprovechadas por los alucinados de siempre que solo conciben la realidad de una manera abstracta, con una alarmante cuota de arrastre ideológico… y que sin culparse absolutamente de nada, ni aportando jamás solución alguna, alimentan el circulo vicioso que va deteriorando a los mecanismos de defensa ... igual que el virus del SIDA.


Pero no solo están lejos de la ciencia (ni hablar de las duras), sinó que también están lejos de la filosofía. De estarlo hubieran recaído en Platón donde en el libro II de “La República” describe magistralmente la naturaleza humana en la fabula de Giges y el anillo que por casualidad encontró después de un terremoto. Giges (según dicha fabula) era un modesto pastor que servía al Rey de Lidia y el anillo tenía la mágica propiedad de hacerlo invisible de acuerdo a como lo movía en su dedo. Cuando tomó conciencia del poder que esto significaba se hizo incluir en la nómina de los mensajeros que prestaban servicios al rey. De esta manera llegó al palacio, sedujo a la reina y con la ayuda de esta, asesinó al rey y se apoderó del trono… todo esto ayudado por su invisibilidad… solución perfecta para escapar de la observación de los demás y por ende del control social.


Platón quiso con esta fábula demostrar que el hombre nunca es justo por naturaleza sino que lo es porque es obligado por el peso de la ley. Es decir que sólo actuamos correctamente, porque no tenemos oportunidad de cometer injusticias. Y lo decía por boca de Glaucón de esta manera:


“Para darnos mejor cuenta de cómo los buenos lo son contra su voluntad, porque no pueden ser malos, bastará con imaginar que hacemos lo siguiente: demos a todos, justos a injustos, licencia para hacer lo que se les antoje y después sigámosles para ver adónde llevan a cada cual sus apetitos. Entonces sorprenderemos en flagrante al justo recorriendo los mismos caminos que el injusto, impulsado por el interés propio, finalidad que todo ser está dispuesto por naturaleza a perseguir como un bien, aunque la ley desvíe por fuerza esta tendencia y la encamine al respeto de la igualdad .” (*)


Este último párrafo (*), muestra de manera brillante dos aspectos fundamentales de la problemática humana: “todo ser esta dispuesto por naturaleza a delinquir”… y… “es la ley la que desvía por fuerza esta tendencia”.


Sin embargo unos 2400 años después, y a pesar de contar con toda la batería de las neurociencias, con todo el aporte de la psicología y sociología moderna y seria,… nada se ha aprendido y hombres del siglo XXI tales como los anteriormente mencionados (y que son tan solo unos pocos), aparecen como enanos mentales al lado de la “simpleza” profunda y contundente de Platón que ha pesar de vivir mas de dos milenios antes que surgiera el capitalismo y a pesar de los Ciafardini, ya se ocupaba magistralmente del problema de la delincuencia como parte indisoluble de la naturaleza humana.


Hay que reconocer que este asunto de relativizar y democratizar las culpas le viene como anillo al dedo a ciertos políticos y/o pensadores progres. Hemos escuchado infinidad de veces a estos señores afirmar que si estamos mal, es culpa de todos… de toda la sociedad… Traducido,… ellos desquician una sociedad, se aprovechan de ella para propio beneficio,… y cuando el desaguisado muestra el rostro dramático del descontrol, miseria y marginalidad, es todo el conjunto social quien tiene la culpa… es decir, la abrumadora mayoría de la gente que trabaja decentemente. Siguiendo en la misma línea de razonamiento… no es difícil comprender entonces el porque estos personajes tienen tanta afinidad y preocupación por los delincuentes… perdón… por las mentalmente saludables victimas.


Pero si de ejemplos se trata de alguien que ha entendido muy bien a Platón, veamos que es lo que ha venido ocurriendo…


EN EL CENTRO DEL MUNDO


Hasta hace algunos años NUEVA YORK era la ciudad más peligrosa del mundo. Las puestas en práctica de políticas de prevenciones pragmáticas y acertadas redujeron la tasa de criminalidad a solo una tercera parte. Según Marina Aizen, corresponsal del diario Clarín, esta tendencia no solo se verifica en barrios de clase alta, sinó, y sobre todo, en los reductos más peligrosos de Brooklyn, Manhatan o el Bronx, donde hasta hace muy poco era imposible asomar la nariz, aún de día. Los ejemplos de esta impresionante reducción del crimen serían muy largos de exponer. Solo es importante saber que esto es así, pero mas interesante aún es el averiguar, como ha sido posible un hecho que, sin ninguna duda, podríamos tildar de avanzado.


Tal como sigue relatando la corresponsal, “no hay demasiado misterio en lo que hizo la Administración de Mister Giuliani (tal el nombre del ex Intendente que todavía no fue ascendido a Gobernador tal como ocurrió aquí, por estas tierras Pampas). Lo primero, fue manejar los recursos de la fuerza como una verdadera corporación privada. Luego se pusieron en práctica y se diseñaron modernos sistemas de computación (el Compstat)”... cuyo funcionamiento no viene al caso describir.


Lo que importa sobremanera, es la decisión política, de implementar un método de prevención que se dio en llamar, de “Broken Windows” (ventanas rotas) y que revolucionó completamente el modus operandi de la fuerza. ¿Y en que consiste esta política? ... ¡ Pues nada menos que en considerar que los delitos menores como orinar en la calle, tomar cerveza o escuchar música demasiado fuerte en la misma, terminan conduciendo a los crímenes de mayor envergadura y afectan la calidad de vida de la comunidad !.

La premisa base de esta consideración reside en el hecho objetivo que la criminalidad es una carrera que no se inicia asaltando un banco… se inicia justamente con delitos menores como los señalados antes o con el arrebato… y es precisamente ahí donde se pone todo el esfuerzo represivo para abortar dicha carrera.


Cuando Giuliani y Bratton (el comisionado), comenzaron a impartir esta nueva política, hubo cierta desconfianza que pudiera rendir algún fruto. Hasta entonces, estos delitos, eran tolerados sin chistar. ... Ya no es posible hacerlo, y al poder arrestar por estas causas menores, la policía tiene una excusa para palpar a la gente de armas. En consecuencia los “buenos muchachos” dejan la “ferretería” en casa a sabiendas que solo basta una sospecha para ser detenidos e interrogados por la policía.


Sigamos un poco más con Mister Giuliani y su “Ciudad Gótica”.


En el año 97 fue anunciada en N.Y. la campaña de “tolerancia cero” contra conductores, ciclistas y peatones que cometieran infracciones de tránsito. Esta campaña entró en vigor el 24-3-98 con fuertes multas de hasta 500 dólares y otras sanciones como retirar la licencia de conductor a quien ha cometido mas de ocho infracciones. Atravesar la luz roja le costará a un ciclista 100 dólares. Y tampoco le saldrá barato a los peatones descender de las veredas sin mirar, o pasar un semáforo cuando aparece la leyenda STOP. Y opinaba “Rudy el duro” (tal como se lo llamaba al intendente)...


“no prestar atención a las señales de tráfico puede ser simpático, pero a veces ser simpático es ser irresponsable.”


Todo esto va acompañado de una fuerte campaña para enseñar buenos modales que supone el cierre de gran parte del centro de la ciudad, el acatamiento del código de vestuario en las escuelas y oficinas municipales y el trato más cordial con los vecinos. Y Giuliani seguía explicando su teoría...


“tenemos que darnos cuenta que los comportamientos desconsiderados producen desorden y, mas importante aún, vamos a reconocer el significado de la verdadera conducta. Esta mejora la Ciudad y nos une a todos día a día.”


Y para que su mensaje se entendiera mejor, narró la anécdota de un peatón imprudente, que al ser llevado a la comisaría por cruzar mal una calle, se descubrió que estaba relacionado con varios robos.


El hecho que se lleven a un simple peatón a la comisaría por cruzar mal o nervioso una calle, está en perfecta concordancia con la política de “Broken Windows”: La policía está autorizada a detener por mera sospecha. Y a pesar que algunos ideólogos locales no puedan entenderlo, este es el principal ingrediente y el espíritu, de una sencilla pero eficaz política preventiva que, a no dudarlo, produce baile de San Vito en nuestros demócratas y humanistas de cotillón.


Sin embargo no todo fueron rosas para “Rudy el Duro”. Según seguía comentando en aquella época la corresponsal, “está siendo blanco de los críticos que romantizan el desorden del pasado asegurando estos, que le ha sacado brillo y encanto a la Ciudad haciéndola mas aburrida”. Claro que estos “románticos” del crimen, no especifican para quiénes está resultando aburrida la Ciudad. Sin duda no para los vecinos y sí para el Sr. Herald Fahringer por ejemplo, quien era abogado defensor de varios sex-shops, que fueron afectados por la prohibición de Giuliani de establecer sus locales en ciertas zonas.


En cambio nosotros, y gracias a que contábamos en aquella oportunidad con autoridades muy “modernas”, se romantizó el desorden del futuro (hoy presente), cuando al autorizar todo tipo de bailantas, prostitución callejera, ruidos molestos, tomas alevosas de calles y avenidas, ocupaciones ilegales, destrucción por grafittis de frentes y patrimonio artístico, borrachos, vagos, mendigos, cirujas de a pié y a caballo, y toda especie de tropelías y desatinos… se está logrando convertir a Bs. As. y a importantes ciudades de la Provincia y el interior, en la antigua N.Y. con todo su “encanto”, “brillo”, y “alegría” criminal de antaño.


Lo importante a tener en cuenta como centro del análisis, es la comparación entre lo que es considerado prioritario para las autoridades de N.Y. y lo que es ídem para las autoridades criollas. Las primeras priorizan la seguridad y la calidad de vida de las mayorías ciudadanas. Para las segundas en cambio, lo prioritario es la seguridad y tranquilidad de cualquier tipo de marginalidad, en contra de la calidad de vida de estas mayorías.


Las autoridades de N.Y. emplean para sus logros, el arma efectiva de la “represión” y el control policial, elevando la moral y el respeto de la misma y hacia la misma para hacer respetar la ley. De forma “similar”, nuestras “modernas y progresistas” autoridades, invirtiendo el criterio anterior, logran para Bs. As. y el resto del País,... exactamente lo contrario. ... Estos “sensibles” y payasescos demócratas, no dudarían en calificar a Mister Giuliani como una suerte de Neo Nazi intolerante


EPILOGO


Como se ve, la actitud y los resultados de la primera acción de gobierno de aquellos “pequeños gobernantes de ciudad”, y de alguna muestra ínfima de ideólogos de cotillón, ha demostrado una vez mas que no estuvieron (y nunca lo estarán), a la altura de las circunstancias y de la confianza que la ciudadanía puso y pone en ellos cuando emite su voto. No están solo en contra de la gente y su calidad de vida... por lo visto están en contra del mundo, en absoluta contramano con la tendencia actual de países líderes y más maduros en prácticas democráticas.


El empleo que la Señora Jueza hace de palabras o frases del tipo “deberíamos festejar...”, para mas adelante alarmarse por la reacción social diciendo...“no puedo creer que la gente pida que se detenga al merodeador, etc., etc.”,.... o la expresión mas “respetuosa” de “trabajadoras sexuales” que empleó Ibarra en aquella oportunidad, o la barbaridad de los conceptos vertidos por Ciafardini, no es pura casualidad. Como tampoco lo es el afirmar, tal como lo hacen algunos actuales Jueces y/o ideologos, que las cárceles no sirven para nada, que reprimir con la ley en la mano es “autoritarismo, etc., etc. Ello encierra concepciones ideológicas y de pensamiento bastante claras que empleando métodos de la Semántica General (en este caso, quizás solo sentido común), se pueden llegar a dilucidar.


Son meros diletantes que tratan de aplicar a la naturaleza y al hombre “principios o creencias” derivados del pensamiento y no del mundo exterior con toda su multiplicidad y complejidad de relaciones. Por el contrario las invierten, ponen abajo lo que corresponde arriba y construyen el mundo real según “la idea”; según esquemas o categorías salidas de sus afiebrados cerebros y (nunca me cansaré de repetirlo), tomando sus propias creencias como criterio de verdad y los eslóganes por argumentos.


En cierto sentido son metafísicos. No sacan de la realidad y del estudio de las relaciones de los objetos que la componen, enseñanzas en cuanto a resultados, y al no hacerlo no pueden explicarse por ejemplo, el porqué la gente no aceptó y no acepta las “modernas formas de convivencia” salidas del pensamiento abstracto (creencias) de estos dirigentes. Como además no tienen la mínima formación científica (aunque empleen esta palabra o concepto abusivamente) niegan las evidencias, tal como ya fue señalado, poniéndose además de forma extremadamente crítica con la gente que reclama mas seguridad.


Esto no es una elucubración teórica,... puede y se está convirtiendo en un hecho peligroso. El no entender y no aceptar los resultados de sus acciones en el mundo real, actuarán como los teólogos juzgando a aquellos que no acepten la doctrina. En su engreído purismo estos personajes no creen en “la cosa en si”, creen que la realidad es su autoconciencia, es lo que “debería ser” según su particular catecismo ideológico.


Pero estas personas no son únicas, son muchas las enroladas en esta filosofía especulativa llamada pomposamente “posmodernista” y que a dado lugar a un relativismo tan radical que pone en duda hasta la ley de gravedad y donde cualquier cosa y/o barbaridad es justificada dando lugar a frases sofistas del tipo… “no hay hechos… solo interpretaciones”, que el “filosofo” oficial Juan Pablo Feinnman exhibe de manera descarada en su programa de televisión que emite el canal oficial y que en forma también descarada se autotitula como “publico”.


Al relativizar los hechos y convertirlos en meros discursos especulativos logran desproteger a las mayorías, convirtiéndose en forma automática en factores contrarios al ideario democrático que profesan y quedan al descubierto mostrando solo sus huecos discursos. Por otra parte les quitan a estas mayorías el derecho a defenderse, y si lo hacen, éstas serán juzgadas como intolerantes y criminales, indicando esto, que tampoco entienden de naturaleza o comportamiento humano tal como Platón lo razonaba en la fabula de Giges ya expuesta.


La absoluta certeza que tiene el común de los ciudadanos, es que la protección va dirigida solo a los marginales y lo que es peor aún,... esto parece ser la única preocupación de estos dirigentes además de no aportar absolutamente nada en cuanto a mejorar la situación de marginalidad que denuncian rasgándose las vestiduras ya que defienden a ultranza y tozudamente en sus teorías y discursos, los métodos socializantes que han sido y son en la actualidad la principal causa de miseria y marginalidad de no pocas sociedades del mundo.


Poco a poco se fue creando este presente de tolerancia para cualquier tipo de marginalidad donde la muerte,... esa maldita traidora de sonrisa eterna,... camina libre de toda atadura, a sabiendas que tiene la mayor libertad de acción gracias a la permisividad e inacción de los responsables de esta “moderna” argentina “progresista y productiva”.


Es por ello que muy tranquila,... animará a cualquier cobarde o desecho humano de cualquier sexo y edad, para ser su brazo asesino. Engolosinada en su tarea de producir dolor, elegirá arteramente quien o quienes morirán este día. ... ¿Qué padres llorarán hoy a su hijo?, ... ¿Qué hijo llorará hoy a sus padres ... o el hermano a su hermano?, ... ¿Que buen amigo hoy no me tendrá para conversar?


Pero claro… a quien puede importarle nuestro dolor y nuestras lágrimas… nosotros y la mayoría de la sociedad las seguiremos secando viviendo en medio del temor y las amenazas mientras por ahí, ya sea en televisión o en adustas mesas redondas, estarán los canallas de los Feinnman y los Ciafardini para explicarnos que “no hay hechos”, que “todo es relativo”, que “todo es cuestión de cómo se lo interprete”, que “en realidad el temor es infundado”, que “la culpa de todo la tiene el capitalismo” y que añorando muros y alambrados nos proponen como solución a la marginalidad, paraísos socialistas como la extinta URSS, la China de “la revolución cultural” o la canonizada Cuba de Fidel… además de hacernos notar de manera brutal e insolente que el criminal que arruina de por vida a una familia es un saludable mental.





viernes, 10 de diciembre de 2010

FESTIVAL DE HIPÓCRITAS

Uno de los mayores defectos del ser humano es el de ser hipócrita y en este momento vivimos un festival de hipócritas, en él compiten los políticos, los defensores de los DD.HH., los gobernantes, los periodistas, etc.


Con el argumento de no ser xenófogos nos estamos llenando de inmigrantes vagos y delincuentes, salvo algunas pocas exepciones.

Somos uno de los pocos paises, no sé si el único, que permite y tolera el ingreso irrestricto de cualquier inmigrante, al que además se lo subvenciona con planes sociales, se les paga por cada hijo, se les da educación, salud y vivienda gratuita y todo eso sale del dinero que recauda, entre los contribuyentes, el gobierno

En nuestro pais hay argentinos que sufren de pobreza extrema, niños que mueren por hambre, hospitales carentes de los mínimos elementos, escuelas obsoletas, observamos una decadencia total en todo lo que hace a educación, salud, seguridad y justicia y nos damos el lujo de mantener y asistir a extranjeros que vienen a exijir que se los provea de viviendas dignas cuando nuestros compatriotas viven en villas miseria.

La caridad bien entendida comienza por casa, primero asistamos a los argentinos, despues hagámonos los filántropos con cuando desgraciado haya en el mundo.

Que cada pais se ocupe de sus ciudadanos, que no nos endosen a los argeninos sus carencias, que no tenemos ni para nosotros.

Hace falta una ley de inmigración seria, como la que tienen en Bolivia, Perú o Estados Unidos, ademas se debería restablecer la Ley de Residencia y a cada extranjero que no observa la ley se lo debe deportar.

Si los humanistas, los defensores de los extranjeros y toda esa runfla de hipócritas los quieren mantener, que lo hagan, pero de sus bolsillos, que los alojen en su casa y compartan su comida, que no repartan lo que no les pertenece.

José Mármol

josemarmol_2001@yahoo.com.ar

jueves, 2 de diciembre de 2010

SOLO SOY UN TESTIGO MAS

Me siento como si estuviera siendo testigo, atado de pies y manos, de la violación de mi ser mas querido.
Esa la sensación que tengo y que mortifica a mi espíritu permanentemente.
Ver a mi Patria saqueada y ultrajada, por una recua de incapaces y corruptos, rodeados por una cohorte de facinerosos, sin poder impedirlo, es un castigo que nunca imaginé sufrir y que no puedo soportar.
No me conformo, pienso constantemente en que puedo yo hacer para impedirlo y no encuentro la solución, mis escritos terminan siendo reiterativos y a algunos les molesta, tal vez porque les producen el mismo efecto que a mi, el de vivir una realidad que no se puede cambiar y sentirse impotente, inútil y forzado espectador de un crimen que no puedo evitar.
Muchos piensan que exponer en notas sentimientos es una catarsis virtual, tal vez sea así, pero el alma necesita aliviar sus cargas, hoy necesitaba expresar mi dolor aunque después de hacerlo tampoco logre aplacarlo.

 
José Mármol
josemarmol_2001@yahoo.com.ar

Diciembre 2 de 2010

lunes, 22 de noviembre de 2010

LOS "VIVAS" Y LOS "MUERAS"

Los "Vivas" y Los "Mueras"



Publicado el 18-11-2010


Por José Mármol


Para ChacoMundo


Columnista



Es interesante el debate histórico, sobre todo porque nunca nos pondremos de acuerdo sobre los "Vivas" y los "Mueras" (ya me explicaré); y eso nos lleva a investigar y seguir buscando argumentos en una infinita biblioteca, que termina no dando la razón absoluta a ninguna de las partes. La ideología, en cierta forma, nos dominará siempre, y eso es bueno, porque nos permite seguir hurgando y hurgando; y en esa búsqueda nos cultivamos.
Leyendo las noticias encuentro que en algunos sectores oficialistas exclaman ¡Viva Kirchner!, ¡Viva Perón y Evita! O ¡Muera Rojas y Aramburu! ¡Muera Massera!, etc.


Parecen, estos vociferadores, ignorar que están todos fallecidos y por más vivas que griten no van a resucitar los muertos ni van a morir dos veces los difuntos.


Esto me hace acordar de una anécdota personal, hace 40 años, cuando en 1971 se cumplía el centenario del fallecimiento de mi bisabuelo, José Mármol.


Una comisión de homenaje organizó una serie de actos, uno de ellos sería en la bóveda mía de La Recoleta, donde está sepultado y, como la situación lo exigía, decidí prepararla para la ocasión, haciendo reparaciones, pintura, etc.; lo que me demandó, ciertamente, un considerable gasto.


Ya terminada la obra, recibo, a los dos días, un llamado del cuidador pidiéndome que concurra urgente al cementerio. Cuando llego, me encuentro con una bruta pintada con alquitrán que decía ¡VIVA ROSAS, MUERA MÁRMOL!. Por supuesto que me indigné, y además tuve que volver a contratar a la empresa que había pintado para que borren esa pintada y dejen el frente en condiciones, lo cual me salió un montón de dinero.


Mi reflexión en ese momento fue "estos infelices no van a revivir a Rosas, ni Mármol va a morir otra vez, pero yo tengo que pagar una fortuna por la tozudez de estos desgraciados"


Compatriotas, dejémonos de tantos vivas y muera, que los muertos sigan muertos y estén donde deban estar, ya no pueden hacer ni daño ni bien. Concentrémonos en las acciones de los vivos, estos si pueden dañar a nuestra Patria y por supuesto a nosotros.



domingo, 14 de noviembre de 2010

Rosas, el Día de la Soberanía y la Vuelta de Obligado

Por Nélida Rebollo de Montes


El tirano se negó a la organización constitucional del país. Su despotismo fue confirmado por el ignominioso plebiscito de 1835 como el resultado de nuestras contradicciones políticas que favoreció la “democracia bárbara”; la “soberanía numérica” y la “brutalidad moral” mientras crecía a la par la autocracia.


El 20 del corriente mes se instaurará el Día de la Soberanía Nacional promovido por Pancho O’Donell que comunicó a la Jefa de Estado la necesidad de celebrar el día indicado y también como promoción de su reciente libro sobre La Vuelta de Obligado.


Se trata de reivindicar como héroe a Juan Manuel de Rosas quien fuera elegido Gobernador de Buenos Aires el 7 de marzo de 1835 y se mantuvo veinte años en el poder. Rosas se negó a recibir el mando hasta que la Junta de Representantes le otorgara facultades extraordinarias y la suma del poder para más tarde alcanzar “la consagración popular” mediante un plebiscito. Pertenecía al partido federal con fuertes ramificaciones en las provincias convulsionadas. Además este personaje proclama la necesidad de un gobierno fuerte del que surgió la monstruosidad política de la suma del poder público, contando tras aleccionarlos con la aceptación de magistrados, corporaciones en nombre de la “salud del Estado”.


El 13 de abril de 1835 entra en posesión del poder con un discurso que oscilaba entre el odio y la muerte. Numerosos historiadores coinciden que sus expresiones eran aterradoras, culpando de entrada a los habitantes de las provincias que se conducían en su mayoría con sus propios caudillos ya que no había presidencia ni Constitución. Tras escucharlo dejó perpleja a la gente pensante; pero fue recibido con elogios e idolatría por el “populacho”. Así lo denominan los documentos históricos.

Las primeras medidas consistieron en cesantías generalizadas de todo empleado civil, militar y eclesiástico a los que consideraba enemigos del régimen. También impuso la adopción de la cinta punzó como distintivo federal para niños y grandes, para el ejército y los prelados. Hizo advertencias horribles contra los “impíos” unitarios y aleccionó en el sentido que cualquier escrito oficial debía ir encabezado por esta frase: “Viva la Federación” que a partir de 1838 creció con los “Mueran los salvajes, traidores, alevosos e inmundos unitarios”. En la misma forma se refirió a las medidas económicas que determinaban una calamidad para las provincias.


Rosas ejerció el mando por segunda vez desde 1835 hasta 1952 con su anunciada amenaza de castigo a todos los que se opusieran a su voluntad. Se hizo otorgar la suma del poder, haciendo pública las venganzas y atropellos prometidos. El elemento popular, en su mayoría analfabeto, rodeó a los caudillos en defensa del federalismo. El autodenominado Restaurador los “disciplinó” en un pensamiento único. Se hizo reverenciar religiosamente y erigió a la mazorca como instrumento de amenaza y muerte.


El conocimiento documental de nuestro pasado contó entre los más prestigiosos a José Manuel Estrada cuya labor de publicista la inicia a los 18 años. En la Revista Argentina fundada por él aparecen sus conferencias incluidas más tarde en sus Obras Completas con el título de Lecciones sobre historia de la República Argentina.


Estrada fue el crítico ilustre de Juan Manuel de Rosas. Avalan sus dichos el hecho que en todas sus tribunas Estrada se reveló como un orador académico por el horizonte filosófico de sus ideas, uno de los fundadores de la historia nacional y de la oratoria académica. Incluyo estos datos para valorar la magnitud de uno de los críticos de Rosas, déspota cruel, a quien se glorificará el 20 del corriente mes como héroe de la soberanía nacional.


José Manuel Estrada con la honradez de sus convicciones y fisonomía moral realizó en su crítica un retrato fiel de Rosas a quien describe como “un personaje dueño de un sarcasmo satánico, una sonrisa fría, desdeñosa, una esperanza siniestra perfilada a lo largo de su tiranía para someter cruelmente al pueblo”.


Opinaba Estrada que Rosas metodizó el terror que hería con los grandes golpes como el asesinato del Dr. Maza y con el sacrificio de víctimas que quisieron ponerle límites ante las tragedias repugnantes que sobrecogía cuando inicia la carnicería de indios en 1836; y, pensar que un grupo admirador de las tiranías quiere voltear la estatua del general Julio Argentino Roca llamándolo “genocida” por detener el avance de los indios contra los pueblos civilizados y el rapto de la mujer blanca más los incendios que provocaba a las plantaciones del sur argentino.


“La madurez siniestra” de las elaboraciones de Rosas, dice Estrada: “En la víspera de terminar el primer periodo de su tiranía con las matanzas de 1840 y en 1842 se daba un festín de sangre mezclando a los torrentes que vertían Aldao y otros caudillos en todo el territorio de la República utilizando su máquina de tortura: la mazorca en la propia Capital vilipendiada de nuestro país”. Luego dice en su magnífica narración Estrada que: “Cuando el tirano fatigado paralizó el terror, viendo palpitar las entrañas en que el miedo disminuía ofreció la brutal inmolación de Camila O’Gorman”.


Esta vocación de tirano perverso trillaba los senderos del altar que ocupó como sacrificador y como ídolo. Y agrega: “Ahogó la ciudad con la campaña; la revolución liberal con la escoria. Apoderado del gobierno por primera vez en 1830 hizo gala de su ferocidad. Extendió sus tentáculos al campo donde sus intereses económicos personales sobresalían y en ese ambiente campesino se vinculó con los caudillos subalternos que más tarde sacrificaría con el puñal o el veneno, adhiriéndose allí a las masas para ejercer luego más crueldades y cinismo en la expedición al desierto de 1833”.


El partido unitario, el de la gente decente, estaba vencido y proscrito. Rosas necesitaba subyugar la resistencia del sentimiento urbano, civilizado y moral pero no pensó jamás en la Constitución que reclamaban los grupos heroicos para contener al tirano con el imperio del Derecho. Rivalizó con el caudillo Facundo Quiroga y por lo tanto sobraba uno, entonces Rosas no dudó en inmolarlo, afirma José Manuel Estrada. Reclutaba bandas entre los peores, en las cárceles y en los mataderos para que recorrieran las calles de Buenos Aires insultando; y, simultáneamente lanzando terrores, mientras tanto la montonera enseñaba en los campos el fanatismo del crimen mientras “cobardes representantes de la ley doblaban la rodilla y ofrecían al yugo el honor de la patria”. La degradación había llegado al máximo mientras imperaba “la democracia bárbara”, “la soberanía numérica” y “la brutalidad moral” crecía a la par de la autocracia. Sin embargo, la tiranía fue confirmaba por el ignominioso plebiscito de 1835. Indudablemente esto era el resultado de nuestras contradicciones políticas.


Los hombres eminentes del partido unitario buscaron en 1829 refugio en otros países. Sin embargo, este pedazo de historia documental argentina ha encontrado en Pancho O’Donell y en la presidenta Cristina Fernández de Kirchner algo para glorificar a Rosas como “Defensor de la soberanía argentina”.


Durante el gobierno se sucedieron guerras civiles mientras el cansancio que producía su infernal despotismo político y el avance sobre las provincias, no obstante, el engaño con su declarado federalismo, privilegió desvergonzadamente en la parte económica a Buenos Aires dejando en la miseria al interior del país.


A las guerras civiles contra la tiranía de Rosas habría que sumarle, la usurpación de las Islas Malvinas el 27 de octubre de 1820. Figuran entre los dolorosos levantamientos la Coalición del Norte (1840) organizada para liberarse del tirano.


También conflictos con Francia, país que reconoció nuestra soberanía; y, desde 1839 la política francesa presionada por Inglaterra cambió su beligerancia contra la Confederación y el bloqueo quedó terminado.


Con respecto a la acción de Obligado conocida como la Vuelta de Obligado que también figura por primera vez en la celebración del 20 de este mes como el Día de la Soberanía dispuesto por el gobierno actual. Se incluye al General Lucio Mansilla, pariente de Rosas, quien previendo una acción naval preparó la defensa del Río Paraná para cerrar el paso a la altura de la Vuelta de Obligado al norte de la provincia de Buenos Aires, donde solo cuentan con setecientos metros de ancho. El General Mansilla instaló cuatro baterías para obstruir el paso de la flota anglo francesa. De costa a costa colocaron gruesas cadenas de hierro sujetas a aproximadamente veinte lanchones protegidos, aprovechando la “sinuosidades” del terreno. Se apostaron dos mil hombres para la defensa.


El 20 de noviembre de 1845 naves anglo francesas trataron de cruzar la Vuelta de Obligado desatándose el combate que finalizó con la destrucción de las fortificaciones al cabo de siete horas de lucha con el desembarco de los marinos extranjeros recibidos por el General Mansilla y sus milicianos quienes defendieron el suelo patrio hasta su rendición. Hubo numerosas bajas argentinas y también de extranjeros. Al forzar el paso, las naves europeas cruzaron el Paraná. La expedición llegó hasta las proximidades de Asunción con escaso éxito comercial. Se puso fin a la intervención europea y las negociaciones fueron satisfactorias. Francia tras vencer otras pretensiones de Rosas contra Montevideo, levantó el bloqueo al Puerto de Buenos Aires el 16 de junio de 1848.


La derrota de Vuelta de Obligado se transformó en triunfo para el gobierno de Rosas a quien algunos escritos consideran como el defensor de la soberanía. Tras la lucha Mansilla abandonó el lugar de los hechos para llegar a su hogar sin explicaciones.


¿Qué habrá determinado el entusiasmo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner contagiado por Pancho O’Donell para elegir el 20 del corriente mes de noviembre como Día de la Soberanía Nacional y a Rosas como su gran defensor? La pregunta viene de saber que ella odia las dictaduras, pero tal vez la haya impresionado la personalidad del tirano Rosas y su poder autocrático.


El “defensor” de la soberanía jamás estuvo presente en la defensa de la emancipación argentina. Odiaba el extranjero, pero le compraba hasta la grasa a Gran Bretaña para hacer velas en nuestro país cuando la grasa sobraba aquí. Rosas huyó del sitio de la Batalla de Caseros en la que fue vencido y se refugió en un buque inglés que lo condujo a Inglaterra en donde residió hasta su muerte en 1877.


La cruel tiranía que durante veinte años ensangrentara el suelo patrio, caía vencida en 1851, dejando vislumbrar una época de paz, libertad y progreso para el pueblo que lo derrocó. Al día siguiente el General vencedor Justo José de Urquiza, organizó el gobierno provincial de Buenos Aires y designó como gobernador provisorio al autor del Himno Nacional Argentino, Dr. Vicente López y Planes. Convocado a elecciones, el pueblo eligió la Sala de Representantes, la cual confirmó en su cargo al Dr. López.


Nélida Rebollo de Montes, Profesora y periodista, distinguida con el Premio Benefactora de la Cultura. Ingresó en la Academia Provincial de la Historia con el trabajo titulado “Mujeres de mayo y prácticas electorales de 1816”. Con el voto unánime ingresó a la Sociedad Argentina de Escritores, institución que la distinguió con la “Pluma de Oro”, con la “Faja de Honor” y el “Gran Premio de Honor”. Autora del libro “Nuestro Tiempo y Nuestras Razones”, que incluye artículos de su profesión periodística, afrontando la difícil tarea del comentario instantáneo sobre los acontecimientos que se suceden diariamente. La gente valora en ellos el estudio relevante sobre el presente. El libro figura en las Universidades de Yale, de Columbia y en el catálogo online de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos de Norteamérica.


Su Ensayo “Rosalía de Castro. Antonio de la Torre : dos testimonios de la pasión poética” fue incluido en la Biblioteca de la Universidad de Santiago de Compostela de España, en la Biblioteca Pública de Nueva York y en la Universidad Stony Brook de Nueva York de Estados Unidos de Norteamérica. Fue galardonada, en 1986, con el premio internacional “Honoris Causa”, otorgado por la Acción Católica Argentina con sede en Los Ángeles, Estados Unidos de Norteamérica. En el mismo año, la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos (OEA) la premió en el año internacional de la Paz.


Fue elegida, en 1990, “Ciudadana Ilustre” de la Municipalidad de la Capital de San Juan y condecorada, en 1994, por el Diario la Razón. El Centro de Artistas Plásticos de San Juan la consagró, en el mismo año, “Benefactora del Arte”. Tres veces premiada, en 1997, 2001 y 2005, por ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas de la Argentina) y, en 1990, con el “Santa Clara de Asís”.


La Dra. Rebecca Ann Bill de la Universidad de Stanford de California, Estados Unidos, contratada por FORES (Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia de la República Argentina) consultó como fuente de de información un artículo periodístico de la Profesora Nélida Rebollo de Montes (argentina) titulado “La Suprema Corte de Justicia en la Presidencia de Mitre” y un libro del Dr. Harold J. Berman (estadounidense) de la Universidad de Cambridge y profesor emérito de la Universidad de Harvard. De ambos autores la Dra. Bill utilizó datos para su obra de investigación “Medición de la autonomía judicial. Juzgado Federal de primera instancia en lo penal de la República Argentina".
















¿Qué habrá determinado el entusiasmo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner contagiado por Pancho O’Donell para elegir el 20 del corriente mes de noviembre como Día de la Soberanía Nacional y a Rosas como su gran defensor?






Por Nélida Rebollo de Montes














El tirano se negó a la organización constitucional del país. Su despotismo fue confirmado por el ignominioso plebiscito de 1835 como el resultado de nuestras contradicciones políticas que favoreció la “democracia bárbara”; la “soberanía numérica” y la “brutalidad moral” mientras crecía a la par la autocracia.






El 20 del corriente mes se instaurará el Día de la Soberanía Nacional promovido por Pancho O’Donell que comunicó a la Jefa de Estado la necesidad de celebrar el día indicado y también como promoción de su reciente libro sobre La Vuelta de Obligado.






Se trata de reivindicar como héroe a Juan Manuel de Rosas quien fuera elegido Gobernador de Buenos Aires el 7 de marzo de 1835 y se mantuvo veinte años en el poder. Rosas se negó a recibir el mando hasta que la Junta de Representantes le otorgara facultades extraordinarias y la suma del poder para más tarde alcanzar “la consagración popular” mediante un plebiscito. Pertenecía al partido federal con fuertes ramificaciones en las provincias convulsionadas. Además este personaje proclama la necesidad de un gobierno fuerte del que surgió la monstruosidad política de la suma del poder público, contando tras aleccionarlos con la aceptación de magistrados, corporaciones en nombre de la “salud del Estado”.






El 13 de abril de 1835 entra en posesión del poder con un discurso que oscilaba entre el odio y la muerte. Numerosos historiadores coinciden que sus expresiones eran aterradoras, culpando de entrada a los habitantes de las provincias que se conducían en su mayoría con sus propios caudillos ya que no había presidencia ni Constitución. Tras escucharlo dejó perpleja a la gente pensante; pero fue recibido con elogios e idolatría por el “populacho”. Así lo denominan los documentos históricos.






Las primeras medidas consistieron en cesantías generalizadas de todo empleado civil, militar y eclesiástico a los que consideraba enemigos del régimen. También impuso la adopción de la cinta punzó como distintivo federal para niños y grandes, para el ejército y los prelados. Hizo advertencias horribles contra los “impíos” unitarios y aleccionó en el sentido que cualquier escrito oficial debía ir encabezado por esta frase: “Viva la Federación” que a partir de 1838 creció con los “Mueran los salvajes, traidores, alevosos e inmundos unitarios”. En la misma forma se refirió a las medidas económicas que determinaban una calamidad para las provincias.






Rosas ejerció el mando por segunda vez desde 1835 hasta 1952 con su anunciada amenaza de castigo a todos los que se opusieran a su voluntad. Se hizo otorgar la suma del poder, haciendo pública las venganzas y atropellos prometidos. El elemento popular, en su mayoría analfabeto, rodeó a los caudillos en defensa del federalismo. El autodenominado Restaurador los “disciplinó” en un pensamiento único. Se hizo reverenciar religiosamente y erigió a la mazorca como instrumento de amenaza y muerte.






El conocimiento documental de nuestro pasado contó entre los más prestigiosos a José Manuel Estrada cuya labor de publicista la inicia a los 18 años. En la Revista Argentina fundada por él aparecen sus conferencias incluidas más tarde en sus Obras Completas con el título de Lecciones sobre historia de la República Argentina.






Estrada fue el crítico ilustre de Juan Manuel de Rosas. Avalan sus dichos el hecho que en todas sus tribunas Estrada se reveló como un orador académico por el horizonte filosófico de sus ideas, uno de los fundadores de la historia nacional y de la oratoria académica. Incluyo estos datos para valorar la magnitud de uno de los críticos de Rosas, déspota cruel, a quien se glorificará el 20 del corriente mes como héroe de la soberanía nacional.






José Manuel Estrada con la honradez de sus convicciones y fisonomía moral realizó en su crítica un retrato fiel de Rosas a quien describe como “un personaje dueño de un sarcasmo satánico, una sonrisa fría, desdeñosa, una esperanza siniestra perfilada a lo largo de su tiranía para someter cruelmente al pueblo”.






Opinaba Estrada que Rosas metodizó el terror que hería con los grandes golpes como el asesinato del Dr. Maza y con el sacrificio de víctimas que quisieron ponerle límites ante las tragedias repugnantes que sobrecogía cuando inicia la carnicería de indios en 1836; y, pensar que un grupo admirador de las tiranías quiere voltear la estatua del general Julio Argentino Roca llamándolo “genocida” por detener el avance de los indios contra los pueblos civilizados y el rapto de la mujer blanca más los incendios que provocaba a las plantaciones del sur argentino.






“La madurez siniestra” de las elaboraciones de Rosas, dice Estrada: “En la víspera de terminar el primer periodo de su tiranía con las matanzas de 1840 y en 1842 se daba un festín de sangre mezclando a los torrentes que vertían Aldao y otros caudillos en todo el territorio de la República utilizando su máquina de tortura: la mazorca en la propia Capital vilipendiada de nuestro país”. Luego dice en su magnífica narración Estrada que: “Cuando el tirano fatigado paralizó el terror, viendo palpitar las entrañas en que el miedo disminuía ofreció la brutal inmolación de Camila O’Gorman”.






Esta vocación de tirano perverso trillaba los senderos del altar que ocupó como sacrificador y como ídolo. Y agrega: “Ahogó la ciudad con la campaña; la revolución liberal con la escoria. Apoderado del gobierno por primera vez en 1830 hizo gala de su ferocidad. Extendió sus tentáculos al campo donde sus intereses económicos personales sobresalían y en ese ambiente campesino se vinculó con los caudillos subalternos que más tarde sacrificaría con el puñal o el veneno, adhiriéndose allí a las masas para ejercer luego más crueldades y cinismo en la expedición al desierto de 1833”.






El partido unitario, el de la gente decente, estaba vencido y proscrito. Rosas necesitaba subyugar la resistencia del sentimiento urbano, civilizado y moral pero no pensó jamás en la Constitución que reclamaban los grupos heroicos para contener al tirano con el imperio del Derecho. Rivalizó con el caudillo Facundo Quiroga y por lo tanto sobraba uno, entonces Rosas no dudó en inmolarlo, afirma José Manuel Estrada. Reclutaba bandas entre los peores, en las cárceles y en los mataderos para que recorrieran las calles de Buenos Aires insultando; y, simultáneamente lanzando terrores, mientras tanto la montonera enseñaba en los campos el fanatismo del crimen mientras “cobardes representantes de la ley doblaban la rodilla y ofrecían al yugo el honor de la patria”. La degradación había llegado al máximo mientras imperaba “la democracia bárbara”, “la soberanía numérica” y “la brutalidad moral” crecía a la par de la autocracia. Sin embargo, la tiranía fue confirmaba por el ignominioso plebiscito de 1835. Indudablemente esto era el resultado de nuestras contradicciones políticas.






Los hombres eminentes del partido unitario buscaron en 1829 refugio en otros países. Sin embargo, este pedazo de historia documental argentina ha encontrado en Pancho O’Donell y en la presidenta Cristina Fernández de Kirchner algo para glorificar a Rosas como “Defensor de la soberanía argentina”.






Durante el gobierno se sucedieron guerras civiles mientras el cansancio que producía su infernal despotismo político y el avance sobre las provincias, no obstante, el engaño con su declarado federalismo, privilegió desvergonzadamente en la parte económica a Buenos Aires dejando en la miseria al interior del país.






A las guerras civiles contra la tiranía de Rosas habría que sumarle, la usurpación de las Islas Malvinas el 27 de octubre de 1820. Figuran entre los dolorosos levantamientos la Coalición del Norte (1840) organizada para liberarse del tirano.






También conflictos con Francia, país que reconoció nuestra soberanía; y, desde 1839 la política francesa presionada por Inglaterra cambió su beligerancia contra la Confederación y el bloqueo quedó terminado.






Con respecto a la acción de Obligado conocida como la Vuelta de Obligado que también figura por primera vez en la celebración del 20 de este mes como el Día de la Soberanía dispuesto por el gobierno actual. Se incluye al General Lucio Mansilla, pariente de Rosas, quien previendo una acción naval preparó la defensa del Río Paraná para cerrar el paso a la altura de la Vuelta de Obligado al norte de la provincia de Buenos Aires, donde solo cuentan con setecientos metros de ancho. El General Mansilla instaló cuatro baterías para obstruir el paso de la flota anglo francesa. De costa a costa colocaron gruesas cadenas de hierro sujetas a aproximadamente veinte lanchones protegidos, aprovechando la “sinuosidades” del terreno. Se apostaron dos mil hombres para la defensa.






El 20 de noviembre de 1845 naves anglo francesas trataron de cruzar la Vuelta de Obligado desatándose el combate que finalizó con la destrucción de las fortificaciones al cabo de siete horas de lucha con el desembarco de los marinos extranjeros recibidos por el General Mansilla y sus milicianos quienes defendieron el suelo patrio hasta su rendición. Hubo numerosas bajas argentinas y también de extranjeros. Al forzar el paso, las naves europeas cruzaron el Paraná. La expedición llegó hasta las proximidades de Asunción con escaso éxito comercial. Se puso fin a la intervención europea y las negociaciones fueron satisfactorias. Francia tras vencer otras pretensiones de Rosas contra Montevideo, levantó el bloqueo al Puerto de Buenos Aires el 16 de junio de 1848.


La derrota de Vuelta de Obligado se transformó en triunfo para el gobierno de Rosas a quien algunos escritos consideran como el defensor de la soberanía. Tras la lucha Mansilla abandonó el lugar de los hechos para llegar a su hogar sin explicaciones.






¿Qué habrá determinado el entusiasmo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner contagiado por Pancho O’Donell para elegir el 20 del corriente mes de noviembre como Día de la Soberanía Nacional y a Rosas como su gran defensor? La pregunta viene de saber que ella odia las dictaduras, pero tal vez la haya impresionado la personalidad del tirano Rosas y su poder autocrático.






El “defensor” de la soberanía jamás estuvo presente en la defensa de la emancipación argentina. Odiaba el extranjero, pero le compraba hasta la grasa a Gran Bretaña para hacer velas en nuestro país cuando la grasa sobraba aquí. Rosas huyó del sitio de la Batalla de Caseros en la que fue vencido y se refugió en un buque inglés que lo condujo a Inglaterra en donde residió hasta su muerte en 1877.






La cruel tiranía que durante veinte años ensangrentara el suelo patrio, caía vencida en 1851, dejando vislumbrar una época de paz, libertad y progreso para el pueblo que lo derrocó. Al día siguiente el General vencedor Justo José de Urquiza, organizó el gobierno provincial de Buenos Aires y designó como gobernador provisorio al autor del Himno Nacional Argentino, Dr. Vicente López y Planes. Convocado a elecciones, el pueblo eligió la Sala de Representantes, la cual confirmó en su cargo al Dr. López.






Nélida Rebollo de Montes, Profesora y periodista, distinguida con el Premio Benefactora de la Cultura. Ingresó en la Academia Provincial de la Historia con el trabajo titulado “Mujeres de mayo y prácticas electorales de 1816”. Con el voto unánime ingresó a la Sociedad Argentina de Escritores, institución que la distinguió con la “Pluma de Oro”, con la “Faja de Honor” y el “Gran Premio de Honor”. Autora del libro “Nuestro Tiempo y Nuestras Razones”, que incluye artículos de su profesión periodística, afrontando la difícil tarea del comentario instantáneo sobre los acontecimientos que se suceden diariamente. La gente valora en ellos el estudio relevante sobre el presente. El libro figura en las Universidades de Yale, de Columbia y en el catálogo online de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos de Norteamérica.


Su Ensayo “Rosalía de Castro. Antonio de la Torre : dos testimonios de la pasión poética” fue incluido en la Biblioteca de la Universidad de Santiago de Compostela de España, en la Biblioteca Pública de Nueva York y en la Universidad Stony Brook de Nueva York de Estados Unidos de Norteamérica. Fue galardonada, en 1986, con el premio internacional “Honoris Causa”, otorgado por la Acción Católica Argentina con sede en Los Ángeles, Estados Unidos de Norteamérica. En el mismo año, la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos (OEA) la premió en el año internacional de la Paz.


Fue elegida, en 1990, “Ciudadana Ilustre” de la Municipalidad de la Capital de San Juan y condecorada, en 1994, por el Diario la Razón. El Centro de Artistas Plásticos de San Juan la consagró, en el mismo año, “Benefactora del Arte”. Tres veces premiada, en 1997, 2001 y 2005, por ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas de la Argentina) y, en 1990, con el “Santa Clara de Asís”.


La Dra. Rebecca Ann Bill de la Universidad de Stanford de California, Estados Unidos, contratada por FORES (Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia de la República Argentina) consultó como fuente de de información un artículo periodístico de la Profesora Nélida Rebollo de Montes (argentina) titulado “La Suprema Corte de Justicia en la Presidencia de Mitre” y un libro del Dr. Harold J. Berman (estadounidense) de la Universidad de Cambridge y profesor emérito de la Universidad de Harvard. De ambos autores la Dra. Bill utilizó datos para su obra de investigación “Medición de la autonomía judicial. Juzgado Federal de primera instancia en lo penal de la República Argentina".